Elisabeth Ollé

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Venezuela 1960. De origen venezolano y largas temporadas entre vegetación salvaje su obra se refleja por un lado en el verde tropical, lejos de la conciencia y el intelecto selectivo del encasillamiento conceptual y por otro, su vida en el Mediterráneo y el acercamiento a la alta cultura occidental y la reflexión existencial. La colisión entre estas dos formas da origen a un mundo imaginario pictórico y esa gran fricción de colores que convierte su obra en fuerza y dinamismo. "El color es la fuente de la alegría. Su componente emocional es tan intenso que te atrapa a primera vista. Siempre ha sido la base de mi trabajo".

Sus óleos y papeles son un juego de espejos que demuestra la obsesión sintética de su estilo. «Son las piezas con las que he estado trabajando los tres últimos años. El proyecto intentaba hacer una actualización del arte del siglo XX, reconvirtiendo visualmente sus características influenciada de modelos como Picasso o Dufy».

 

Las obras sintetizadas son puras, lejos de complejo en las que expone diferentes técnicas; los aerosoles, óleo, pintura sintética de chapados, inlcuyendo elementos en relieve, como letras en forma de herradura. «Quería mezclar elementos más clásicos con movimientos cinéticos, líneas de expresividad controlada, con explosiones de color, aires simbólicos con formas abstractas»